GABRIELA WAISMAN

• Profesora de Expresión Corporal.
• Formación como coordinadora de Gimnasia Consciente con la Dra. Irupe Pau.
• Formación en Gimnasia Consciente con elementos expresivos con la Prof. Alicia Lipovetzky.
• Posgrado en Medicina del ejercicio y Salud, Hospital Italiano de Buenos Aires.

Actividad laboral:
• Práctica privada como coordinadora de Gimnasia Consciente.
• Docente en la Escuela de Gimnasia Conciente dirigida por la Dra. Irupe Pau.
• Clases de Gimnasia Consciente en el gimnasio Natación @ gym.
• Coordinadora de talleres de Trabajo Corporal en el servicio de reumatología del Hospital B. Rivadavia, para pacientes con Síndrome de Sjogren anteriormente y en la actualidad para pacientes con Fibromialgia.




GIMNASIA CONSCIENTE


POR GABRIELA WAISMAN
VIERNES 13.30 A 14.30 HS


La Gimnasia Consciente es una técnica sensoperceptiva que se propone desarrollar la conciencia del propio Cuerpo. Esto permite:

• modificar posturas y actitudes cotidianas
• aumentar la flexibilidad
• disminuir los dolores
• promover la distensión
• explorar la creatividad y la comunicación
• prevenir patologías y dolencias crónicas
• lograr un mayor bienestar.

Se busca con este método, la plenitud del individuo, el empleo libre, ventilado y armónico de la herramienta corporal para hacerla capaz de expresarse hondamente como ocurre con el ejecutante musical pero en el sentido más cabal y penetrante de “interpretación”, no de mero virtuosismo.
Inx Bayertal 

Gimnasia Consciente
La Gimnasia Consciente es una técnica que permite realizar un trabajo preventivo, creativo y de comunicación. 
Uno de los objetivos de este trabajo es recuperar la funcionalidad de ese espacio vital que es el cuerpo. 
Bajando los niveles de tensión, de dolor y buscando mayor flexibilidad se puede ampliar la capacidad respiratoria y de movimiento, permitiendo de esta manera desarrollar las posibilidades creativas y de comunicación de la persona. La propuesta de trabajo se hace verbalmente, dando a cada persona el tiempo para realizarla. Es así como en la tarea grupal se tienen en cuenta las características de cada persona.
En general las clases se realizan con los alumnos acostados, sin conflicto con la gravedad, usando el piso como referencia para la sensibilización y auto-observación del cuerpo (percepción de tensiones, de los puntos de apoyo, del peso, piel, músculos, huesos, articulaciones, etc.) También se trabaja sentado, de pie y con diferentes formas de desplazamientos. Se va tomando conciencia de las distintas zonas corporales, las que lentamente se van integrando en una unidad cada vez más consciente. La toma de conciencia se realiza a partir de la quietud y de distintos movimientos propuestos por el coordinador y recreados por cada alumno según su percepción.
Tratamos, desde el trabajo corporal, de que cada uno pueda abrir nuevos interrogantes y dar sus respuestas a las necesidades corporales que aparecen, sin recurrir a los estereotipos y a las formas impuestas por el medio.
Recurrimos así a la posibilidad de investigar, explorar, relacionarse con el propio cuerpo, con los otros, con objetos, con las emociones, con la música, las palabras, etc., para abrir una puerta al descubrimiento de un nuevo lenguaje que permita un conocimiento más profundo de las posibilidades creativas que hay en cada uno como fuente de movimiento y salud.
Al concluir la clase se reflexiona sobre lo realizado durante su desarrollo. Es así como se comparten, a partir de la experiencia vivida por cada uno, las diferencias y similitudes que aparecen entre los miembros del grupo.
A partir de percibir, sentir y conocer el propio cuerpo se van haciendo conscientes zonas y actitudes inconscientes que permiten integrar un nuevo conocimiento de uno mismo, cuyo resultado son cambios en los comportamientos corporales habituales.
Las distintas actividades que realizamos diariamente muchas veces nos llevan a adoptar posturas incómodas que derivan en asimetrías, rigideces, contracturas, dolores y desvitalización, generando a largo plazo diversas patologías como por ejemplo: hernias de disco, artrosis, cifosis, etc.
Por esta razón cobra importancia tomar conciencia de estas posturas para poder revertirlas con el menor esfuerzo posible.
La postura no es algo fijo, se va modificando a partir de nuestras emociones, dolores físicos y el paso del tiempo. La misma está en constante transformación y movimiento.
Es así como este aprendizaje puede servir para modificar e integrar estos cambios a la vida cotidiana. Lo importante es que cada persona, respetando su forma, su estilo y su tiempo pueda encontrar (recorrer) el camino para lograr un mayor grado de bien-estar.

A cargo de Gabriela Waisman