EL RAMO IMPOSIBLE. Mariano Benavente

El Viernes 14 de Junio quedó inaugurada la exposición EL RAMO IMPOSIBLE del artista Mariano Benavente, con curaduría de Leila Tschopp.


Este proyecto fue realizado gracias a la beca recibida por el FNA yTS del Municipio de Morón.

Agradecemos al público que nos acompañó y los invitamos a recorrer la exhibición hasta el 19 de julio.  Horarios de visita: Martes y Miércoles de 16 a 19hs. Viernes de 18 a 20hs. 
Otros Horarios con cita previa: info@casamatienzo.com

Entrada libre y gratuita



“Gracias a las plantas, la tierra se convierte definitivamente en el espacio metafísico del soplo.”
La vida de las plantas, Emanuele Coccia


Podemos trazar una relación entre la imposibilidad del ramo al que alude el título de esta muestra y la idealidad de la pintura, su condición de ventana que proyecta y deja ver el panorama del mundo terrenal transformado. Operamos con imágenes mentales, concepciones ideales y este espacio imaginado de la pintura, que permite reunir en el mismo plano especies naturales que florecen en tiempos y latitudes diferentes, parece corresponderle perfectamente a esa voluntad de abstracción.
Y sin embargo, además de pensamiento y conciencia, somos un cuerpo envuelto en otro cuerpo, en la capa sutil de la atmósfera, penetrados por las cosas y penetrando, mezclados con el entorno sin perder identidad. La pintura, una cosa entre otras cosas, es también el fragmento de un espejo roto, imagen frágil de un proceso en formación.

Mariano Benavente pinta casi exclusivamente flores desde hace cinco años, como consecuencia de una serie anterior que exploraba paisajes exuberantes y fantásticos. Se concentra en la observación de modelos que fotografía en su vida cotidiana y también de otras pinturas del género, iniciando un proceso pictórico de mutaciones, borramientos y versiones superpuestas en el que la figuración se va desatando de sus necesidades narrativas. A través de sucesivas y casi infinitas capas, la imagen se revela y desaparece, se incendia y se rompe, se rearma y surge nuevamente, transformada.

Los ramos son el resultado de una práctica privada, introspectiva e incansable, sujeta al ámbito doméstico luego de la jornada laboral. Logran enlazar en un mismo impulso, la pintura holandesa del siglo XVII con el ambiente de La Boca en las flores de Diomede y las sombras de la tarde en un pequeño taller de Almagro. Son la ilusión de la pintura pero también la materia; la vitalidad y la decadencia; el movimiento de la imagen presente, siempre en fuga, y la demora de la evocación.

Leila Tschopp
Mayo 2019






Fotos de Obras en sala: Fabián Cañás @artedoc









Agradecemos a:
-Fotos de Obras en sala: Fabián Cañás @artedoc
-Acompaña: Bodega Dante Robino

 


SANGRE Y SAVIA. Margarita Ezcurra - Rut Rubinson

El sábado 13 de abril quedó inaugurada la exposición SANGRE Y SAVIA de las artistas Margarita Ezcurra y Rut Rubinson con curaduría de Nora Arrechea y María Emilia Marroquín.

Agradecemos al numeroso público que nos acompañó e invitamos a recorrer la exhibición a lxs que deseen acercarse, extendimos los días de visita  hasta el 31 de mayo de 2019. 
Horarios de visita: Martes y Miércoles de 16 a 19h. Viernes de 18 a 20hs. 
Otros Horarios con cita previa: info@casamatienzo.com/4554 9217. 










Texto curatorial:
Corazón: Instrumento maravilloso. Se mueve por sí mismo y no se para nunca sino es para siempre. Leonardo Da Vinci

Las obras de RutRubinsonparecen estar surcadas por ese hilo sanguíneo que anima el latido del corazón. Laspuntadas, pequeñas y certeras,penetran el papel y hieren levemente su superficie siguiendo un camino de traza precisa. En algunas obrasuna línea sin fin atraviesa la hoja y parte el espacio al medio separando dos registros de silencio. En otras, un aglomerado de costuras compactas se ha ido gestando desde un núcleo inicial que crece en curvas, hasta encontrar su forma definitiva.

Sus bordados se asemejan a vistas de células a través del microscopio. Los hilos desmechados y los pequeños orificios en el papel, que acompañan la costura, dan la sensación de ser organismos expansivos en movimiento, flotando en ese líquido vital y blanco que es el espacio que los contiene.

Decididamente monocromas. El hilo rojo es el color elegido sobre el que se cuelan de tanto en tanto algunas puntadasde azul profundo. Las formas se insertan en grandes superficies vacías. No hay simetría, y aun así el equilibrio está asegurado.

Sus dibujos cosidos nos murmuran sobre elfluir de la vida y sobre la quietud lineal del final. Reflexión y memoria.

Las anatomías de las imágenes nos remiten a huellas humanas y a pensarnos quizás, como individuos únicos e irrepetibles de esa especie.



El gran libro siempre abierto y que uno debe esforzarse en leer, es el libro de la Naturaleza.
Antoni Gaudí

Las imágenes en las telas de Margarita Ezcurra devienen de esa observación del mundo vegetal. Sus pinturas crecen y se reproducen como germinaciones en el espacio pictórico. Herbario etéreo que alterna entre densidad botánica y silencio.

La artista nos hace vagar por la superficie luminosa de sus cuadros que se exponen a la exploración de la mirada, con sudetallismo y sutileza de color.

Los dibujos ocupan los espacios en el plano alternándosecon vacíos marcados por impresiones de color, al estilo de sellos de antiguas estampas japonesas. Bosques y matas anuncian un nuevo comienzo vegetal de diseños profusos. Frescura, quietud y contemplación.

Los tallos desnudos esperan su rebrote en la tela siguiente. Este encadenamiento nos pone frente al jardín que imagina la artista. La Naturaleza nos enseña que el fin de una vida da lugar a que otra crezca.

Su paleta es casi monocroma, pero nos sorprende con infinitos matices y pasajes de color. Los tallos son ejes de aguadas que forman tímidos follajes y se diluyen hasta desaparecer.

Estas obras nos anuncian que el otoño ha llegado y se quedará, en Casa Matienzo, por un tiempo. 
Por Nora Arrechea


Agradecemos a:
-Talia Chavarria por la asistencia en la inauguración (pasante de la Carrera de Gestión Cultural y Curaduría del Centro de Investigaciones Cinematográficas, CIC) 
-A Mica Ewy por el registro fotográfico
-Acompaña: Bodega Dante Robino


PAISAJE SECO. Sylvina Bordino

El viernes 15 de febrero quedó inaugurada la exposición "Paisaje seco" de la artista Sylvina Bordino con curaduría de María Emilia Marroquín.
Agradecemos al público que nos acompaño. Se puede visitar los días Martes y Miércoles de 15 a 18hs y los Viernes de 18 a 20,30hs. Otros horarios con cita previa: info@casamatienzo.com
Cierre: 1 de marzo de 2019









 ph: Mica Ewy 


Texto curatorial
“Nacen las cosas y entran en la existencia, pero, desde allí las vemos regresar a su reposo.
Mira todo lo que florece: cada una vuelve a su raíz”. Lao Tse, “Tao Te Ching”
PAISAJE SECO exhibe la reciente producción de Sylvina Bordino, integrada por un conjunto de pinturas, dibujos, cerámicas y cuadernos de trabajo. La multiplicidad nos salta a la vista de inmediato, observamos contrapuntos, diversas materias y cualidades, pero también anhelos que se delinean e hilvanan en una suerte de manifiesto existencial.
En sus pinturas se amalgaman la acuarela, la tinta y el acrílico generando sutiles transparencias que nos evocan paisajes. Densas superposiciones matéricas de elementos naturales encontrados y cerámicas resquebrajadas se hacen presentes en una instalación que abre la exposición. Su dibujo navega en las salas y se yergue con la fluidez del pincel delineando hojas y vegetación que recuerdan la exuberancia de la vida y el trazado de la estampa japonesa. Organismos vivos o inertes salpican y se acumulan en territorios que demarca minuciosamente a modo de reservas arqueológicas o fondos marinos. En su obra “Fiori”, el ritmo medido y meditado del lápiz color se entrega a la sensualidad de pétalos y flores que se despliegan sobre una extensa tela con restos de papel dorado y planos.
Con el carbón la línea se vuelve ríspida y el color que antes fue generoso en su capacidad de dar matices, negro y monocromo. Sylvina es consecuente con su cosmovisión: se deja llevar por la intuición de ese esplendor donde todo es naturaleza.
“Insectos, raíces, piedras, semillas, flores silvestres, arbustos y árboles secos, guardan la memoria de la tierra; en cada elemento inerte se encuentra la potencialidad de la vida por emerger….”, dice Sylvina. La pasión por el dibujo y su avidez por la naturaleza la hace seguir buscando con la mirada de un tiempo quizás lejano situado en su Córdoba natal, los secretos de un cosmos que no le es ajeno.
La multiplicidad es, sin duda, una característica fundamental en esta exhibición; pero no en un sentido matemático, sino en el sentido de una integración de dualidades y expresión de la Naturaleza del Ser, o valga la redundancia, del Ser de la Naturaleza.
La exuberancia vegetal y del fondo del mar convive con carcasas vacías y raíces secas. “Todo vuelve a la raíz” dice el Tao, pero habiendo pasado por su esplendor, regresa a un estado que no por seco resulta menos vital.
Entre los restos que atraviesan sus obras encontramos planos, mapas, moldes, libros de botánica, papel dorado y párrafos que son retazos de historias que dejan su traza; la vida pasa sin detenerse y, quizás sin alojarse, continúa un viaje. Siempre hay tiempos y un discurso que intuimos presente y con intención de comunicar.
Los Ancestros, es un tema fuerte en su producción, aquellos que llegados de la Italia natal debieron orientarse en tierras desconocidas y prometedoras, pero también los que vienen de los orígenes de la tierra, de nuestra tierra: investiga y ahonda en las vasijas hechas con la técnica Wizún de los mapuches, habitantes originarios de Argentina. En su obra todo parece volverse pregunta sobre el origen y el tránsito: desde dónde venimos, qué traemos para que nos haga más amable el andar, dónde nos guarecemos, qué encontramos, cómo surge la vida...
Ante una mirada rápida, la producción de Sylvina Bordino puede resultar ecléctica, pero no es la arbitrariedad de la búsqueda o el impulso a variar sin norte preciso lo que guía a la artista en su búsqueda; sino “la naturaleza” en el sentido más oriental de la palabra. No es la naturaleza del paisaje vista con cierta distancia, sino la intuición de sus elementos y sus ritmos, desde el más pequeño y elemental al más llamativo en su apogeo. Y, repetimos, la multiplicidad del “Ser”, ése del que todos participamos intuye la artista y nos invita a emprender la búsqueda.
María Emilia Marroquín. febrero, 2019

Acompaña: Bodega Dante Robino