IRENE BANCHERO - Modo de estar

Curadurìa: Nora Arrechea, Silvia Dick Naya y María Emilia Marroquín.

Cierre de la muestra: VIERNES 24 de JULIO de 2015 19:30hs

El viernes 19 de junio en Casa Matienzo quedó inaugurada la muestra que podrá visitarse
hasta el viernes 24 de julio en los siguientes horarios: MARTES y MIÉRCOLES de 15 a 18hs, VIERNES de 17:30 a 20.30hs. Otros horarios con cita previa al 4554 9217





Las formas surgen!
La forma medida, aserrada, devastada, unida, teñida…
Formas que se proyectan siempre sobre otras formas
Formas de ciudades turbulentas
Formas de los seres hospitalarios de toda la tierra…

"La obra de Irene Banchero se desliza por estos versos de Walt Whitman. Su universo escultórico, de formatos diversos y colores exuberantes, está desplegado en las salas de exhibición, y forman parte de su Modo de estar.

Formas que escapan del canon de la geometría más dura y se balancean cómodas al compás de las manos de la artista que ha orquestado un paisaje de especies variadas. La idea de mundos orgánicos y la intuición de un movimiento preexistente subyacen en toda su obra.

Metáforas de arrecifes de corales o paisajes de relieves alterados, como los de la Tierra Media de los cuentos de Tolkien, han sido construidos con paciencia para leer con la mirada y desplegar la imaginación. El soplido del viento, el torbellino irreverente, el fluir del agua, cuestionan la quietud de los objetos.

Cuencos profundos, cuerpos romboidales, abanicos arborescentes, piedras pesadas y oscuras. El vacío que muestran los espejos, ese perderse en un infinito irreal y quebrado, invita al juego de apariencias que propone la artista. Incapaz de encerrar la vida, sus jaulas permanecen vacías. Una biblioteca espera ser llenada por los libros leídos o deseados mientras en las paredes florecen gajos de color.

Irene domina los materiales y los somete a sus deseos. Las finas láminas maleables de Mdf recortadas con la precisión del láser, se lían, se superponen, se acomodan y se cubren de color. Yeso y algodón mutan su blancura a negros intensos.

La noción de “Grupo Móvil”, esa invención de Brancusi aparece como referente para pensar el montaje de sus obras; autónomas y separadas pero relacionadas a partir de los lazos vitales que se crean entre ellas. Se organizan por vecindad o por contraste. Lo vertical y lo horizontal, la línea recta y la sinuosa curva, lo cóncavo y lo convexo, luces y sombras, la evidente superficie y la secreta profundidad; estos juegos de opuestos generan una composición rica y compleja.

Irene nos ofrece un encuentro con un tiempo recorrido y un espacio poblado de sus obras que es su modo de seguir estando."
Nora Arrechea. 
Buenos Aires, Junio de 2015 





   Monica Goldstein, Silvia Dick Naya, Nora Arrechea, Irene Banchero y Maria Emilia Marroquin


   




 

 


                

           Irene Banchero, Silvia Dick Naya y Nora Arrechea




                                                                          Maria Emilia Marroquin y Irene Banchero



  Juan Cuello y Alejandro Scasso  

 
                                                                        Maria Emilia Marroquin y Milton HK
































































LA VIDA QUIETA. Silvina Monroy-Ani Schprejer-Bianca Trezza

Curadurìa: Tulio de Sagastizàbal

Cierre de la muestra: VIERNES 12 de JUNIO de 2014 18:30hs

Contaremos con la presentación de "Hilos invisibles" canciones en texturas

Grisel Bercovich en voz y composición
Gastón Gerhardt en loops y teclados
Gustavo Fogiel en guitarra
Sebastián Tessone en Contrabajo

El viernes 15 de mayo en Casa Matienzo quedó inaugurada la muestra que podrá visitarse
hasta el viernes 12 de junio en los siguientes horarios: Martes y Mièrcoles de 15 a 18hs. Viernes de 17:30 a 20:30hs. Otros horarios con cita previa al 4554 9217


HABLO, HABLAMOS...
( a propósito de La Vida Quieta )

1- La Vida Quieta es una muestra que reúne obras de tres artistas contemporáneas: Silvina Monroy, Ani Schprejer y Bianca Trezza.
Sus trabajos tienen rasgos definitorios que las hacen compartir una cualidad estética y permite reunirlas con cierto aire de complicidad.
Son obras de pequeño formato, preferentemente trabajadas sobre papel, y abordan lo natural ( léase flores, plantas, naturalezas muertas, o pequeñas formas de apariencias convincentes)a través de juegos representativos.
Gestos íntimos que hacen del pintar y la pintura un espacio de recogimiento, concentración, bellos hallazgos y refinados tratamientos, que prolongan la antigua práctica en un renovado placer, en un lugar ideal para continuar fijando las marcas del diálogo con los mundos silenciosos al que los artistas son proclives.
En ellas todo es cuidado, casi mínimo. El dibujo y la pintura no son aquí herramientas para exponer una subjetividad discursiva, especulativa, de osadas experimentaciones. El dibujo y la pintura son aquí pequeñas maquinarias puestas al servicio del minucioso proceso de hurgar en algunos signos que denuncian afectivos contactos con fragmentos de un inframundo de formas, colores y vibraciones que dejan huellas, marcas y profundas impresiones en nuestro imaginario, nuestra memoria y nuestros tambaleantes estados de ánimo.
Es curioso pero en estos momentos y en esta ciudad, se suceden un sinnúmero de muestras presentes y por venir que rondan universos similares a los que estas tres artistas cultivan desde hace años. Pareciera un acuerdo silencioso, como debía ser, en torno a una contracara del apabullante mundo contemporáneo de imágenes estrepitosas y gestos espectaculares. Como recordatorios del mundo de los refugios, del mundo de los sentimientos vulnerables, del mundo de los gestos gratuitos y del acto del don. Porque en algún recodo del camino, el arte continúa siendo también un arte del don: el arte de brindar lo que tal vez no tenga significado más allá de su significativa existencia y su significativa belleza.

"A veces creo haber perdido la inteligencia lógica que implica aplicar conocimientos adquiridos; mi pensamiento literalmente está en nada, en blanco, sólo dibujo", dice Ani Schprejer. Y agrega: "Este dejarme ir es muy placentero, es un laberinto que como tal, su razón reside en recorrerlo, no hay meta, lugar dónde llegar... Cada vez confío más en mi ojo regulador/analizador de la obra y de su inteligencia intuitiva".
"Eran las primeras imágenes que hacía, y lo que me sucedía con ellas al mirarlas tenía que ver con esa sensación en que lo extraño se vuelve familiar. No busco explicarme o explicar lo que hago, sino entenderlo... me interesa lo que construimos o materializamos por esa especie de juego de desciframiento que trae implícito, una vez que el objeto está presente", añadiría Bianca Trezza.
"He venido tabajando dentro de esta línea conceptual explorando el campo de las formas orgánicas relativas a la botánica, con el interés puesto en la riqueza de la variedad formal sin pretensión científica alguna y sin embargo, abordando el tema con la curiosidad y asombro del investigador", afirma Silvina Monroy.
Los abordajes son siempre disímiles, singulares, no hay una formulación dogmática que ampare estos acercamientos y desarrollos de la práctica artistica.
Son buceos y experiencias que evidencian la pasión por el hacer, y que en una relación estrecha con el hábito y la libertad de hacerlo, empujan inevablemente a girar en órbitas muy próximas, lejos de los tiempos calculados y las metas programadas.
Pasión, soledad, curiosidad y constancia, con la indudable inteligencia de saberse cómplices de innumerables otros.

Tulio de Sagastizábal
Buenos Aires, abril de 2015.






                                                              Tulio de Sagastizábal, Silvina Monroy, Bianca Trezza, María Emilia MArroquín y Ani Schprejer


       Bianca Trezza


                                                                                                         Graciela Sapia de ArsOmnibus, María Emilia Marroquín  y Daiana Soto
                                                                                                                                Tulio de Sagastizábal y Ani Schprejer





                                                                                                                    Tulio de Sagastizábal y Eduardo Stupia


                                                                                 Eduardo Stupia, Nora Arrechea, María Emilia Marroquín y Alejandro Scasso






                                                                             Eduardo Stupía, Liliana Fleurquin, María Emilia Marroquín, Delfina Bourse y Nora Arrechea


                                                                          

                                                                                                                           Milton Kalbermatter y  Tulio de Sagastizábal

Fotos: Fabiana Calónico


Agradecemos a




DEVENIR RITUAL. Carmen Villa - Solana Finkelstein/ Maria Lazo

EPÍLOGO de Devenir Ritual: JUEVES 7 de mayo 19hs

Como cierre de la exposición, invitamos a la lectura en público de algunas ideas e imágenes curatoriales producidas con posterioridad al montaje e inauguración.

Consiste en un ensayo de análisis que acompaña la exposición en tanto proceso ritual y a partir de situaciones acontecidas con las obras conviviendo en la sala, donde el mismo texto curatorial muta en ese devenir.

Contaremos con la presencia de las artistas y de la curadora Mariana Rodríguez Iglesias
Los esperamos!
EPÍLOGO DE DEVENIR RITUAL, texto completo

El sábado 11 de abril quedó inaugurada la muestra de las artistas Carmen Villa, Solana Finkelstein y Marina Lazo, con la curaduría de Mariana Rodríguez Iglesias.
Agradecemos a tod@s y tant@s que nos acompañaron e invitamos a visitar la exposicion a l@s que no pudieron llegar, hasta el viernes 8 de mayo de 2015.

HORARIOS DE VISITA: Martes y Miercoles de 15 a 18hs. Viernes de 17:30 a 20:30hs.
Otros horarios con cita previa al 4554 9217
DEVENIR RITUAL
“La verdad es una tierra sin senderos.
La verdad, al ser ilimitada, incondicionada,inalcanzable a través de ningún tipo de camino,
no puede ser organizada”  Jiddu Krishnamurti


Hay momentos, en el taller del artista, en los que el camino a seguir no está claro. Pudo haber una dirección inicial, pero en la entrega total hacia la experimentación hubo algo del propio “estar haciendo” que torció la senda, o la ramificó, o la disolvió. Aquello que ahora se busca ya no puede ser visualizado, no existe previamente ni siquiera en la imaginación. Y sin embargo, ¿qué existe, qué es lo que persiste y empuja a seguir produciendo? Es un deseo que deviene en la acción. Hacer y soñar se interrelacionan de tal modo que no existe uno sin el otro. El objetivo no existe, porque no es lineal la búsqueda y porque en la verdadera inquietud del quehacer artístico el tiempo siempre es curvo, es un retorno al momento previo del sentido. ¿o qué sentido -artístico- tendría embarcarse en un proyecto, si ya se sabe a dónde se dirige? ¿Es posible para el artista imaginar (pensar en imágenes) antes del tema y del contenido? ¿Puede una obra ser el escenario de fuerzas e intensidades, actualizadas durante la búsqueda e intuídas por el espectador durante su exposición?. Devenir ritual, es un recorte experimental como respuesta a estas preguntas. Hace pié en la importancia de la acción antes que el resultado. En tanto ritual, vuelve insistentemente al presente. Es la promesa de una brecha en el correlato del orden simbólico con que captamos al mundo. Es la oportunidad de relacionarnos con los signos de otra manera, no ya preguntándoles qué significan, sino entendiendo juntos cómo funcionan, qué efectos tienen y qué cambios producen
.
Mariana Rodríguez Iglesias 








 
Fotos de Kristina Gueraskina



Fotos de Fernanda Dalia

Agradecemos a Kristina Gueraskina por el registro fotografico: (http://kristinagueraskina.com/

Agradecemos a