TORMENTA ELÉCTRICA

Comenzamos el año en nuestro espacio galería, con la muestra de los artistas Inés Raiteri y Pablo La Padula. Un año de festejos para el barrio que habitatamos ya que se conmemoran los 150 años de su nacimiento. Queremos ser parte activa en este festejo y hemos tomado nuestra inserción en el barrio como eje curatorial de nuestra actividad a lo largo de todo el año. En esta oportunidad acercamos a colegiales esta muestra intervención que cuenta con la curaduría de Nora Arrechea y Silvia Dick Naya, integrantes de ECA

Tormenta eléctrica. Por Nora Arrechea 
Sobrevolando el ojo de la tormenta mí ser, Siempre encuentras la calma para ver… Soda Stereo.

El barrio de Colegiales festeja, este año, su aniversario 150º. Distintos eventos acontecerán en una fiesta continuada que tendrá su momento especial el 21 de septiembre en coincidencia con el Día del estudiante.

Aquellas antiguas “chacritas” de los colegiales, donde la estudiantina del Colegio Nacional de Buenos Aires pasaba sus vacaciones entre siestas de estío y vagabundeo, y noches claras de lecturas prohibidas, se han convertido en el pujante barrio de Colegiales de hoy, que aún conserva esa frescura juvenil que narró Miguel Cané.

En este barrio tiene lugar la muestra Tormenta eléctrica. En el espacio-galería de la Casa Matienzo, que promueve el arte y la cultura para la comunidad. Convocados para celebrar el aniversario, con curadora de colegiales incluida, Pablo La Padula e Inés Raiteri aceptaron con entusiasmo el proyecto. Las obras expuestas, han circulado por exhibiciones anteriores pero, en esta ocasión, se exponen juntas por primera vez. Un contrapunto entre el color de las líneas arquitectónicas de Inés y las nubes grises de humo de Pablo. Un encuentro que truena en la mirada.

La “tormenta de ideas” que agita a los artistas en la intimidad de sus talleres se ha convertido en esta tormenta electrizante que presentamos. Cielos densos y nublados enfrentados a rayos luminosos. El espacio se ha poblado de los voluptuosos y etéreos trabajos de Pablo, que paciente y preciso, como el científico que es, produce humo y atrapa ese elemento inestable en una hoja de papel. Nubes que preanuncian la tormenta que solo ocurre cuando esas líneas de color como rayos, que diseña Inés, dan en el blanco. Ciudad de tormentas que descarga en Casa Matienzo.

En un ángulo de la sala un “pattern” estampado en la pared. Intervención efímera acompañada de un pequeño horizonte lejano. Ese rincón de estabilidad, donde la repetición de la imagen tranquiliza la mirada, nos recuerda que en toda tormenta hay un lugar de calma. Desde allí los convocamos a mirar. Sin embargo estén atentos porque puede llover.




Silvia Dick Naya, María Emilia y Nora Arrechea

Inés junto a Cecilia Molina









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